La Secretaría de Estado del Ambiente y Desarrollo Sustentable de Catamarca, a través de la Dirección de Biodiversidad, aseguró que la cantidad de vicuñas, gracias al sistema de captura, esquila y posterior liberación continúa en aumento.

“En 2013 se capturaron cerca de mil novecientas vicuñas, mientras que el año pasado se superó la barrera de las tres mil cien”, reveló el titular de esta dependencia Marcos Bustos Cabanillas.

Además, el ingeniero agrónomo explicó que de cada esquila en silvestría se obtiene fibra en bruto de vellón, de la cual  el veinte por ciento del total esquilado corresponde a la secretaría en cuestión por “tasa de uso del recurso”, mientras que el ochenta por ciento restante queda en manos del permisionario, tales como “los  dueños de campos y comunidades”.

“El uso sustentable del recurso es muy importante para las comunidades originarias, ya que representan un ingreso y la posibilidad de continuar viviendo en su territorio. Es importante además para la especie, pues permite combatir la caza furtiva. Una vicuña muerta será aprovechada solamente una vez, y su fibra es totalmente ilegal, pero con el método de esquila en silvestría el animal continúa viviendo, pudiendo así ser aprovechado nuevamente varios  años. Levantar nuevos módulos de esquila, en lugares que tienen fuerte presión de caza, ayuda  y pone en valor  para que los pobladores cuiden a sus recursos naturales”, subrayó Cabanillas.

También el funcionario provincial detalló que el porcentaje asignado a Ambiente se destina al “Programa de Redistribución de Fibra”, por el cual se vende fibra de manera subsidiada a los artesanos inscriptos en el “Registro de Artesanos de fibra de Vicuña de la Provincia”.

Asimismo, se refirió al significativo aumento de artesanos inscriptos en su área, ya que “en 2012 teníamos ochenta y dos y hoy contamos con doscientos veintinueve”. El Director de Biodiversidad afirmó al respecto que en 2014 se vendieron con este programa cerca de dieciocho kilos de fibra, cifra que a la fecha se quintuplicó, pues en 2016 se aproximaron a los cien kilos comercializados.

“Cada artesano posee una ficha donde se hace un seguimiento individual de fibra obtenida y prendas registradas. Cabe destacar la concientización por parte de la gente, ya que ellos mismos son quienes protegen sus recursos naturales hoy en día, incluso existen artesanos que fueron cazadores en algún momento”, puntualizó, a lo que agregó que el precio subsidiado es de ochocientos pesos ($ 800) por kilo de fibra, mientras que el costo comercial ronda los cinco mil ochocientos ($ 5.800). “La inscripción en el registro es totalmente gratuita, y va destinada a ciudadanos catamarqueños que viven parcial o totalmente de la actividad artesanal”, dijo.

Por último, en cuanto a la proyección para este nuevo año, remarcó que está en la conformación y capacitación de nuevas cooperativas en el Paraje La Redonda, Los Nacimientos y Antofalla, al igual que la creación de nuevos módulos de esquila en Laguna Blanca, Quebrada de Calalaste, El Peñón y La Ciénaga Redonda.

Por su parte, el organismo provincial que se encuentra a cargo del CPN Armando Zavaleta, aclara que su dirección emite Certificados de Origen y Legítima Tenencia para cada proceso sufrido por la fibra, que van “desde esquila hasta depósito final –prenda-”.

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